A pesar de esta localización geográfica de la tumba de la heroína, y de que escenas claves de la película transcurran supuestamente en Paquistán (notablemente en el Palacio de los Espejos también de Lahore) el film nunca pudo ser estrenado en ese país
Ésto se debió a la prohibición que pesaba sobre la difusión del cine de la India en Paquistán (ambos países estuvieron en guerra dos veces desde su separación en 1948).
Durante las décadas del 70 y los 80, sin embargo, cada vez que “El Gran Mogol” se proyectaba en las pantallas de la televisión hindú, en Paquistán se agotaban los pasajes en micro y avión desde todos los destinos hacia las ciudades fronterizas con India (desde las cuales se podía captar la señal televisiva)
La película, rodada en la India post-partición sobre un soberano musulmán, es todo un ejercicio en circunvalación ideológica
Jamás aparece nadie en actitudes marcadamente islámicas (como por ejemplo orando o yendo a la mezquita) Sin embargo, vemos varias veces a la reina postrada ante el altar de Krishna, la divinidad hindú, e incluso al mismo Ákbar, el soberano musulmán,asistiendo a la festividad de ese dios pagano de la India…
Ambos datos son históricos, no obstante, pues la reina Yodha (Jodhaa) no era musulmana, proviniendo de un reino hindú vecino (Rajastán) y Ákbar es famoso por su tolerancia religiosa hacia el hinduísmo…
Por otra parte, parte de la trama pasa por la imagen de una estatua, situación que da pié a comentarios sobre la prohibición islámica a la representación de imágenes
En toda la película no impera en realidad sino simpatía hacia las viejas costumbres musulmanas, tan conocidas en la India, muchas de las cuales son recreadas fielmente, tales como la cortés salutación (adab) que incluía la parcial inclinación del cuerpo mientras se llevaba la mano palma arriba desde el pecho hacia el rostro repetidas veces. También las solemnes invocaciones a Alá en las proclamas de la corte. Salvo unas cuantas licencias artísticas (a lo Hollywood) la película recrea fielmente muchas costumbres históricas de la era del Gran Mogol
En 2006 Mughal-e-Azam regresó a los cines en una versión colorizada (a la que corresponde las imágenes de esta entrada) En un gesto histórico, esta vez el gobierno de Paquistán autorizó su proyección, siendo un éxito de taquilla como lo fue en su reestreno en India
La intensa sentimentalidad que caracteriza al arte del subcontinente alcanza en este film sus picos históricos, matizada con una austeridad apropiada a lo augusto del tema. El lenguaje poético y la dulce y sensual música tan apreciada en estas latitudes contribuyen a su genialidad (incluso el subtitulado al inglés es un dechado de prosa poética, toda una proeza si uno considera las limitaciones de espacio a las que están sujetos los subtítulos)
Numerosas versiones se filmaron de la leyenda de Anárkali antes y después, tanto en la India como Paquistán – pero según crítica y público de ayer y hoy ninguna ha igualado a “El Gran Mogol”
Abajo, imágenes de la película colorizada. Nótese el parecido del emperador Ákbar con su miniatura en la entrada anterior
Primera parte de la película completa en YouTube (con subtítulos en español)












































