Madrasas

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Madrasa es una palabra árabe que significa “escuela”

Durante el Imperio Mogol (que era musulmán) la educación se impartió en madrasas y maktabas. Las maktabas eran para estudios primarios, las madrasas para estudios avanzados

Arriba se ven fotos de ellas en antiguas mezquitas de tres ciudades del Gran Mogol (AgraLahore, Lucknow)

Un inglés que vivió en el Imperio del Gran Mogol por la época de nuestra independencia (1800s) escribió “Quizás hayan pocas comunidades en el mundo donde la educación esté más difundida que entre los Mahometanos de la India. El que tiene un puesto de veinte rupias al mes le brinda a sus hijos una educación digna de un Primer Ministro. Aprenden, mediante el dominio de la lengua Árabe y Persa, lo que los jóvenes de nuestras universidades mediante la Griega y Latina – a saber, gramática, retórica, y lógica. Luego de sus siete años de estudio, el joven Mahometano anudará su turbante alrededor de una cabeza casi tan llena de las asuntos relacionadas a estas ramas del saber como un joven recién graduado de Oxford – podrá discurrir igualmente sobre Sokrat, Aristotalis, Aflatun y Bukrat, Yalinus y Sina (Sócrates, Aristóteles, Platón e Hipócrates, Galeno y Avicena)”

Las críticas que se le hicieron a este tipo de educación fueron las mismas que se le harían a la arcaica educación de Oxford, centrada más en las lenguas antiguas que en las disciplinas prácticas. Las madrasas y maktabas estaban adosadas a una mezquita (como originalmente las universidades europeas a una catedral) La teología, por lo tanto (como también ocurrió en las universidades europeas) era la materia de estudio principal, suministrando los mulásmunshis, qadis (“clérigos”, “secretarios”, “jueces”) requeridos por la comunidad.

No existia un programa de estudios o sistema de títulos unificado “el haber sido discípulo de algún famoso doctor siendo cualificación suficiente” Existen, no obstante, currículums estandarizados e índices de libros elaborados por eruditos como el Mulá Nizam-ud-din en el 1700. Muchos sabios famosos se establecieron en ciudades del subcontinente como LahoreDelhi, Gujarat, Multán, mientras que otros viajaron desde allí hacia los renombrados centros de estudios islámicos en Persia (Irán) Egipto, Turquía o Arabia.

Los emperadores, como el tercer Gran Mogol (Ákbar) o el quinto (Sha Yaján) subsidiaron generosamente a madrasas y maktabas, y ordenaron que se multipliquen en las ciudades del Imperio. Eran gratuitas y se sostenían por donaciones, muchas veces alojando a los alumnos como internos. Éstos eran sólo varones, si bien las niñas de la aristocracia podían recibir instrucción en sus palacios

(abajo, miniatura mogola mostrando a un mulá o clérigo musulmán instruyendo a princesas de la corte. Varias fueron distinguidas autoras, como Zebunisa)

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La India milenaria, por otra parte, poseía una antiquísima tradición propia en educación, y durante el Imperio Mogol paralelamente a las madrasasmaktabas prosperaron las patshalas o escuelas hindúes

Allí se estudiaban los textos sagrados del hinduísmo (Mahbarata, etc) en idioma sánscrito. También estaban adosadas a los templos y eran sólo para varones

“No hay nación donde el amor al saber haya tenido un orígen tan remoto y que haya ejercido influencia tan duradera y poderosa” escribió un historiador sobre la antigua India.  Descubriendo antes que los griegos las leyes de la lógica, dándole al mundo el número 0, el valor de pi, la medición de la circunferencia terreste, el ajedrez, el álgebra, sólidas escuelas filosóficas y nuestro sistema numérico (llamado “arábigo” porque los musulmanes lo trayeron a Europa desde la India) no es de extrañar que el currículum de estudios de las patshalas enfatizara, además de la lógica, gramática y filosofía, materias prácticas como la geometría o las matemáticas. Así podrá comprenderse tal vez por qué una mayoría de los comerciantes y banqueros del Imperio Mogol fueron hindúes y no musulmanes.

Ambos sistemas educativos (el musulmán y el hindú) se influenciaron mutuamente

Las escuelas hindúes admitían sólo a los miembros de la casta superior o brahamines, pero fueron relativamente impactadas por la tendencia democratizante del Islám, donde en la madrasa (como en la mezquita) todos eran iguales ante Alá, admitiéndose alumnos de familias carenciadas

Por otra parte las madrasasmaktabas incluyeron en sus programas materias extra-teológicas, como las patshalas

Esta tradición, como es sabido, no era ajena al Islám, que suministró al planeta grandes geógrafos, astrónomos, médicos y matemáticos como Avicena y Averroes. El tercer Gran Mogol (Ákbar) ordenó que se enseñen en las maktabas las matemáticas y la contabilidad, y el sexto Gran Mogol (Aurangzeb) reprendió a su antiguo tutor por no haberle enseñado geografía e historia con el mismo ahínco que le enseñó el Corán y los hadices (tradiciones) del Profeta

Antes de la llegada de la imprenta occidental en el siglo XIX los libros en el Imperio Mogol eran copiados a mano por un ejército de calígrafos (katib) de los cuales la corte tenía una enorme dotación. Los nobles se jactaban de poseer extensas colecciones de libros y en la Biblioteca del palacio imperial de Agra había, según el jesuita que la visitó, 24.000 volúmenes

Cuando la Corona Británica desplazó al Imperio Mogol  adoptó una política de modernización desfavorable para la educación musulmana (no necesariamente hacia la hindú) con lo que las madrasas casi desaparecieron del vasto territorio de las actuales India y Paquistán. En 1940 sobrevivían sólo 189

Pero en la actualidad existen se calcula entre unas 10.000 o 30.000. Este resurgimiento se debe a las políticas de fundamentalismo religioso del presidente Zia-ul-Haq durante las décadas 70-80 (apoyado irónicamente entonces por los EEUU que buscaba minar el avance de la URSS apoyándose en la guerrilla islámica)

Se calcula que al presente más de 1.5 millones de niños paquistaníes estudien en una madrasa. Esta proporción es bastante menor comparada a la que asiste a las escuelas del gobierno, pero motivo de preocupación para el estado que procura regularlas

Esta investigación académica (en español) reseña las madrasas actuales de Paquistán, uno de los legados del Imperio Mogol

Abajo, antiguo katib escribiendo en urdu. Tintero y cartuchero para pluma de la era del Gran Mogol

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